Cubitos de Hielo con Fresas: Frescos, Frutales, Geniales
Imagina que abres el congelador y ahí están: tus cubitos de hielo hechos en casa con pequeños trozos de fresas dentro. Se ven como pequeños tesoros en el hielo, y cuando los pones en un vaso de agua, comienza a brillar. Tomas un sorbo. Sabe un poco a fresas. Y un poco a orgullo. Porque lo hiciste todo tú mismo. Quizás esperar fue la parte más difícil. Ese momento en que sigues revisando si los cubitos de hielo ya están listos. Pero te mantuviste firme. Y aprendiste que no siempre puedes ver todo de inmediato. Algunas cosas llevan tiempo.
Lo que necesitas
- Fresas frescas
- Moldes para cubitos de hielo
- Agua
- Agua con gas
- Limón
- Tabla de cortar y cuchillo
- Vaso y popote
Cómo se hace
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Toma un puñado de fresas frescas. No necesitas una gran cantidad. Solo asegúrate de que estén limpias. Así que enjuágalas bien bajo agua fría.
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Quita las hojas verdes. Corta las fresas en trozos pequeños para que quepan en el molde de cubitos de hielo.
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Coloca los trozos de fresa en los compartimentos del molde de cubitos de hielo. Piensa por ti mismo: ¿quieres mucha fruta o solo un poco?
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Vierte lentamente agua en el molde. Con mucho cuidado para que no se derrame nada. Ahora viene la parte más difícil: ten paciencia. Coloca cuidadosamente tu molde de cubitos de hielo en el congelador. Derecho, para que no se derrame nada. Luego es hora de esperar. Aprendes que algunos resultados llevan tiempo.
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Cuando los cubitos estén duros, retíralos con cuidado del molde. ¡Plop – al vaso! Llena tu vaso con agua o agua con gas. Quizás le agregues un poco de jugo de limón. Ahora puedes probarlo. Lo hiciste todo tú solo. ¿Y tu bebida? Se ve genial y sabe realmente refrescante.
Esto aprenden los niños
- Autonomía en la cocina
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