Mensajeros Celestiales. Estrellitas con un Gran Mensaje
Un mensajero celestial es una estrella que protege algo. Muchas personas hornean mensajeros celestiales durante el Adviento porque parecen pequeños amuletos de la suerte. Para hacer un mensajero celestial, necesitas masa quebrada, un cortador de galletas en forma de estrella y algunas pequeñas decoraciones comestibles. Esto puede ser un botón de chocolate, un mini hombre de jengibre o una nuez. Coloca el relleno en el centro y pliega una punta de estrella sobre él. Esto crea la forma típica. En el horno, la masa se endurecerá y tomará color. Una vez que el mensajero celestial se haya enfriado, puedes darle una cara. Entonces parecerá que realmente está cuidando algo. Un mensajero celestial es más que una galleta. Es un pequeño signo para alguien importante para ti, alguien que necesita valor, o simplemente para alguien a quien quieres hacer feliz.
Lo que necesitas
- Masa quebrada
- Botones de chocolate o pequeñas decoraciones comestibles
- Cortador de galletas en forma de estrella
- Rodillo
- Bandeja para hornear y papel para hornear
- Palillos para ojos y boca
- Glaseado marrón en tubo
Cómo se hace
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Prepara la masa quebrada (receta en la app) o usa masa lista. Enfríala brevemente para que mantenga mejor su forma más tarde. Estira la masa quebrada de manera uniforme. Busca un grosor medio para que las puntas de la estrella se mantengan estables. Corta estrellas y colócalas en una bandeja para hornear forrada con papel para hornear.
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Coloca un botón de chocolate, un mini hombre de jengibre o una nuez en el centro. Pliega una punta de estrella sobre el relleno comestible. Presiona ligeramente la masa. Esto crea el típico 'brazo' que sostiene algo.
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Ahora necesitas ayuda. Pide a un adulto que te ayude. Hornea los mensajeros celestiales a 180°C durante 12-15 minutos hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Deja que los mensajeros celestiales se enfríen completamente.
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Después, dibuja ojos y boca con el glaseado del tubo. Y ahora viene la mejor parte: Piensa en qué deseo debería llevar tu mensajero celestial. Quizás valor. Quizás alegría. Quizás un pequeño pensamiento de 'Estoy pensando en ti'.
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