Hada de Lavanda, un Aroma de Verano para Colgar

Hada de Lavanda, un Aroma de Verano para Colgar

🎂 6 + años ⏱️ 20 min 📍 En todas partes ⭐ fácil

Imagina que tienes una amiga que siempre huele bien. Te recuerda a estar tumbado en la hierba afuera cuando el sol está caliente. Puedes hacer a esta amiga tú mismo – con flores de lavanda reales. Ella será tu hada de lavanda. Quizás la lavanda crezca en tu jardín, o tengas un vecino que tenga. La lavanda huele un poco a jabón y un poco a vacaciones. Puedes crear algo muy especial con estas flores. Tu hada tendrá un vestido de lavanda, una cabeza de madera y un sombrero de cartón de huevos. Puedes colgarla junto a tu cama o en la ventana. También puedes regalarla, como un saludo fragante o como un hada protectora para alguien que lo necesite. ¿Listo? Entonces, toma los tallos de lavanda, unas tijeras y ¡comienza!

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Lo que necesitas

  • Lavanda
  • Una cuenta de madera
  • Unas tijeras
  • Una cuenta de madera con cara o natural
  • Rotuladores y lápices de colores
  • Cintas para colgar

Cómo se hace

  1. Necesitas tres flores de lavanda con tallo. Sal afuera y mira a tu alrededor: tal vez en el jardín, tal vez al borde del camino. Pregunta a un adulto si puedes cortar un poco de lavanda. Córtalas de manera que queden unos centímetros de tallo.

  2. Busca una cuenta de madera con un agujero. No debe ser demasiado pequeña – necesitas poder insertar los tallos de lavanda. Inserta con cuidado los tres tallos de lavanda en el agujero de la cuenta. Formarán el vestido de tu hada. Corta los tallos que sobran.

  3. Toma un cartón de huevos vacío y corta un pequeño sombrero. Esta pieza será el sombrero de tu hada de lavanda. También puedes pintarlo con un rotulador o acuarela, o dejarlo tal cual. Ata una cinta al sombrero para poder colgarlo.

  4. Ahora pega el sombrero de cartón de huevos en la cuenta. Presiona bien. Una vez que todo esté seco, puedes dibujar una cara en la cuenta de madera con un rotulador fino. Dos ojos y una boca.

  5. Ahora puedes colgarla donde puedas verla y olerla bien. Se ve especialmente bonita junto a la cama. Allí, la lavanda esparce su aroma calmante. El olor te recuerda a la naturaleza, el verano y momentos tranquilos. Quizás te ayude a sentirte un poco más tranquilo por las noches.

Esto aprenden los niños

  • Comprensión de la naturaleza y paciencia
  • Motricidad fina y creatividad