Globos de agua helados
¿Estás listo para una aventura supercool? En los calurosos días de verano, no hay nada mejor que una forma refrescante de enfriarse. Hoy aprenderás a llenar globos con agua, congelarlos y divertirte un montón. ¡Incluso puedes congelar pequeñas sorpresas como dinosaurios u otros juguetes dentro! ¿Por qué es tan genial? Al jugar con globos de agua congelados, aprenderás mucho sobre ciencia. Verás cómo se comporta el agua cuando se convierte en hielo. ¡Así que, empecemos!
Lo que necesitas
- Globos
- Agua
- Pequeños dinosaurios o juguetes
- Un congelador
Cómo se hace
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Párate junto al fregadero o un grifo del jardín. Toma un globo y estira la abertura sobre el grifo. Deja que el agua llene lentamente el globo hasta que tenga aproximadamente el tamaño de una naranja. Ata un nudo en el globo para evitar que se escape el agua.
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Si lo deseas, también puedes meter un pequeño juguete dentro antes. Esto funciona mejor cuando el globo aún está vacío.
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Coloca cuidadosamente los globos llenos en el congelador. Deja los globos en el congelador durante al menos 4-5 horas o toda la noche hasta que estén completamente congelados.
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Saca los globos congelados del congelador. ¡Cuidado, están muy fríos! Retira suavemente los globos. Si no se desprenden fácilmente, puedes cortarlos con unas tijeras. ¡Ahora tienes increíbles bloques de hielo con sorpresas dentro!
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Siente el hielo frío en tu piel, ¡es una experiencia emocionante! Intenta romper los bloques de hielo con un martillo (por favor, ten cuidado y hazlo bajo supervisión). Observa cómo se derrite el hielo y qué patrones se forman.
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Así que, ¡toma tus globos y vamos a una aventura refrescante de verano!
Esto aprenden los niños
- Curiosidad y pensamiento científico