Galletas de la Suerte de Rollos de Galleta – Mensajes Dulces
¿Alguna vez has roto una galleta de la suerte y has leído con emoción el mensaje dentro? Hoy puedes intentarlo tú mismo de una manera creativa. Con rollos de galleta crujientes, harás tus propias galletas de la suerte. Puedes escribir tus propios mensajes o usar nuestra plantilla. Al final, las galletas estarán decoradas de manera colorida, convirtiéndolas en el regalo perfecto o un dulce bocadillo para la Nochevieja o simplemente para disfrutar. ¡Toma la plantilla y comienza! ¿Quién abrirá primero una galleta de la suerte? Quizás contenga el mensaje que alguien realmente necesita en este momento. ¡Pruébalo y diviértete mucho creando y picando!
Lo que necesitas
- Rollos de galleta
- Malvaviscos pequeños para sellar
- Chocolate o glaseado para decorar
- Sprinkles de tu elección
- Papel e impresora (para nuestros mensajes)
- Un par de tijeras
Cómo se hace
-
¡Decidan! ¿Quieren escribir sus propios mensajes o prefieren usar nuestra plantilla con mensajes? Impriman la plantilla y corten los mensajes en tiras delgadas. Si quieren escribir los suyos, tomen papel y lápices y dejen volar su imaginación.
-
Tomen los rollos de galleta e inserten cuidadosamente los mensajes dentro. Funciona mejor si enrollan ligeramente las notas. Asegúrense de que no sean demasiado anchas para que los rollos no se rompan.
-
Ahora es hora de sellarlos. Presionen un trozo de malvavisco en ambos extremos de los rollos de galleta para mantener los mensajes seguros dentro.
-
Mezclen el glaseado. Sumerjan los extremos de los rollos de galleta en él para que obtengan un delicioso recubrimiento. Ahora son los artistas. Espolvoreen chispas coloridas o trocitos de chocolate en los extremos.
-
Coloquen cuidadosamente las galletas de la suerte sobre un papel de hornear o un plato para que se sequen. Mientras tanto, piensen en a quién quieren sorprender con sus galletas de la suerte.
-
A diferencia de las compradas, estas galletas están llenas de personalidad. Cada mensaje y cada decoración provienen de ustedes. Y lo mejor: no solo saben bien, sino que también hacen sonreír a todos.
Esto aprenden los niños
- Autonomía en la cocina