Cavando un Pozo de Arena
Sol, la fresca brisa del océano y la divertida sensación de arena entre los dedos de los pies - ¡Sí, estás en la playa! Es verano y tienes un plan muy especial para hoy: ¡Vas a cavar el pozo de arena más grande y profundo que hayas visto! Pero no te preocupes, lo harás de manera segura y te divertirás mucho. Aquí están tus tareas.
Lo que necesitas
- Pala
- Cubeta
Cómo se hace
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Necesitas encontrar un lugar que no esté demasiado cerca del agua para que tu castillo de arena no se lo lleve la corriente. Pero también asegúrate de que no esté demasiado lejos para que puedas ir a buscar agua fácilmente cuando la necesites.
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Ahora que has encontrado el lugar perfecto, toma un palo y dibuja un gran círculo en la arena. Este círculo será el límite de tu pozo. ¡Tú decides cuán grande será!
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Con tu pala, comienza a quitar arena del círculo. Comienza por el borde y trabaja hacia adentro. Cuanto más profundo caves, más verás crecer el montón de arena alrededor del pozo. ¿Divertido, verdad?
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A medida que caves más profundo, debes tener cuidado. Es importante que los lados del pozo no sean demasiado empinados, o podría colapsar. Es mejor que los lados se inclinen suavemente, como una pequeña colina.
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Ahora viene la parte que seguramente disfrutarás: Ve al agua y llena tu cubeta. Vierte el agua en el pozo para compactar la arena. ¡Esto lo hace más seguro y también se ve genial!
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Ahora que tu pozo de arena está terminado, ¡es hora de decorarlo! Podrías hacerlo parecer un cráter o tal vez la entrada a un palacio subterráneo. Usa conchas, piedras y cualquier cosa que encuentres en la playa para embellecer tu obra maestra.
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Y, por supuesto, antes de irte a casa, llena el pozo de nuevo para que la playa se mantenga segura para todos. Ahora, aplícate protector solar, agarra tu pala y ¡a cavar!
Esto aprenden los niños
- Imaginación y conexión social